Educación integral en Intendente Alvear

Quiénes somos

Somos Colegio Heguy de la Sagrada Familia, una institución comprometida con la educación integral.

El colegio pertenece a la Congregación de Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas, fundadas en Córdoba en el año 1878, por la Madre Tránsito Cabanillas.

Contamos con una trayectoria extensa e intachable y siempre hemos procurado enfocar a nuestros alumnos por el camino trazado por Don Francisco de Asis y la Madre María del Tránsito.

Llevamos más de 85 años de trayectoria, brindando educación a la zona norte de la provincia y área de influencia. Impartimos idioma inglés y computación desde nivel inicial para de esa forma procurar una formación sólida en conocimientos científicos incorporando al proceso, docentes idóneos que se capacitan constantemente.

Por lo pronto, y con el ánimo de conocer un poco más sobre la Madre María del Tránsito, compartiremos una síntesis biográfica.
Computadores
Biografía

María del Tránsito Eugenia de los Dolores Cabanillas, nació el 15 de agosto de 1821 en la Estancia Santa Leocadia, actual Villa Carlos Paz (Córdoba, Argentina). Fue el tercer hijo de una familia numerosa y profundamente cristiana, de ilustre ascendencia y buena posición social. Tuvo por padres a Don Felipe Cabanillas Toranzo y Doña Antonia Francisca Sánchez Luján. Transcurrió la infancia y la adolescencia en las sierras cordobesas de Punilla y en las llanuras del Río Segundo. Vivió la mayor parte de su vida en Córdoba, ciudad plena de espiritualidad, irradiante centro cultural, foco de profunda religiosidad. Pero también conoció los crueles enfrentamientos entre unitarios y federales, las violentas luchas políticas posteriores a 1852, los embates furiosos del laicismo liberal. Entre luces y sombras de aquella sociedad, fue templando su delicada y robusta personalidad. El 25 de agosto de 1885, a los 64 años y luego de una dolorosa enfermedad, la visitó la “hermana muerte”.

Sus dotes humanas

Tránsito era de regular estatura y de vestir sencillo. Sus ojos pardos se derramaban en una mirada suave. La frente amplia y la nariz recta se destacaban en un rostro sereno de cutis blanco. Los cabellos rubios, sedosos y algo ondulados, caían sobre la espalda en dos simpáticas trenzas. Era inteligente y despierta, tenaz y decidida, recta y sincera. Amante de la belleza, cultivaba el jardín y la huerta, cuidaba las plantas y las flores. Le agradaba el trabajo doméstico y las labores manuales, el orden y el aseo. Su exquisita sensibilidad femenina se transparentaba en la bondad de corazón y el trato cortés, en los modales finos y el don de gentes, en la afabilidad e inalterable dulzura. Integró las Conferencias Vicentinas para ejercitar el amor al prójimo. Con espíritu de servicio visitaba las casas de los pobres y les llevaba auxilio material y espiritual. Fue consuelo y ayuda de los enfermos y desamparados. Su caridad llegó al heroísmo durante el terrible cólera morbo de Córdoba, en 1867, que ocasionó más de 4000 víctimas. Perteneció a diversas instituciones religiosas sobresalientes en la oración y la piedad.

Un nuevo instituto religioso

En 1858 se hizo Terciaria Franciscana. En 1873 ingresó en el Carmelo de Buenos Aires y, en 1874 entró en el monasterio de la Visitación de Montevideo; pero su quebrantada salud frustró ambos intentos de profesar la vida religiosa. El Señor la llamaba por otro camino. El 8 de Diciembre de 1878 a los 57 años de edad, fundó el Instituto de Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas. Con él buscaba glorificar a Dios y hacer el bien a todos, difundir el espíritu franciscano de paz en una sociedad convulsiona, practicar las obras de caridad y misericordia, educar cristianamente a los niños y adolescentes para contrarrestar los efectos del laicismo. Como fundadora y primera superiora del instituto religioso, la Madre María del Tránsito Cabanillas de Jesús Sacramentado se reveló mujer prudente dotada de gran discernimiento. Sus cartas reflejan un gran corazón enamorado de Dios. Cuidó la formación se sus religiosas, muchas de las cuales alcanzaron fisonomía de santas y fueron columnas de la Congregación. Cimentó sus esperanzas con ejemplos heroicos. En esta tierra argentina de mieses y ganados, donde prosperan la industria y el comercio, creció una planta cuya flor exhala un suave aroma de santidad: la Venerable Madre María del Tránsito Cabanillas de Jesús Sacramentado. Pasó su vida sirviendo a los pobres, enfermos y necesitados y se entregó a la educación cristiana de la mujer. En 1973 concluyó en Córdoba el proceso Diocesano de Beatificación de la Madre María del Tránsito y se lo abrió en Roma en 1974. SS. Juan Pablo II aprueba las Virtudes Heroicas de la Sierva de Dios. Se la declara Venerable el 28/06/1999.La Comisión especial médica aprueba la curación repentina, completa, duradera y científicamente inexplicable ocurrida en la persona del R.P.Fr. Roque Chielli – o.f.m. el 10/11/2000.Es el paso previo a su Beatificación, cuya feliz noticia el Santo Padre la comunica el 07 de Enero de 2002.El día 14 de Abril de 2002 S.S. Juan Pablo II celebra su Beatificación en la Plaza San Pedro.
Destacado 2